20 dic. 2010

Rojo, todo es rojo en Navidad... y en México

¡Rojo¡ Indudablemente es el color que decoraba de manera involuntaria la mayoría de tiendas o puestos ambulantes.

Guantes, gorros, orejeras, pantuflas y todo aquello adaptado a la época invernal portaban gráficos o colores connotativos a la Navidad, en especial al señor gordito y barbón (aclaro lo de gordito, sí, porque no vayan a creer que hablaba de Diego Fernández de Cevallos).

Hasta aquellos que no "podían" vender productos conmemorativos a la festividad (comida, herramientas, etc...), decidían "ponerse al tiro" y uniformaban a sus empleados con gorros rojos (verán este color varias veces, se los anticipé), y algunos hasta con cuernos de renos, es más había aquellos que no ocupaban nada pues el señor frío los convirtió en extrañas especies de "Rodolfos".

Y no sólo era un sentido el "privilegiado" por la efusividad navideña, el oído también podía involucrarse con el entorno, escuchando desde el disco navideño de Luis Miguel, hasta los niños cantores de Morelia entonando los mejores villancicos.

Sin embargo la mejor decoración resultaban las miles de personas comprando por doquier los regalos que aparecerán debajo de los árboles, todos buscando "algo especial" para su familia, amigos o compañeros de trabajo, o en su caso "algo barato" para la suegra.

Casi parecería que con tanto fervor de paz, amor y buenos deseos comenzaríamos a abrazar a desconocidos y desearnos ¡FELIZ NAVIDAD! (lo siento, creo que me contagié un poco).

Aún cuando las tiendas estaban atiborradas de personas, la necesidad de llegar el 24 con un regalo en tus manos, era mayor a sufrir menos de 15 minutos entre apretujones y empleados que gritaban precios de un lado a otro , a petición de los clientes.

En una de esas tiendas, escogía distintos aretes (no porque trajera mucho dinero sino porque necesitaba llevar 6 pares para que me respetaran mayoreo), exactamente elegía un par de corazones plateados con pequeños cristales rojos (podrían ser ideales para Navidad ahora que lo pienso) cuando una señora de pelo corto, de clara mayoría de edad "ocultada" o mínimo lo intentaba por un tinte rubio, usaba una blusa manga %BE, lisa, de tela strech y color rojo, además de un pantalón blanco pesquero y zapatos "de señora" cerrados color café, gritó:

-¡A mí no me avientes!-

Volteó a mi alrededor y detrás de ella veo a una adolescente, de 14 años aproximadamente con una bufanda de líneas esbeltas de distintos colores, una chamarra café parecida a las de cuero, pantalón de mezclilla y sus botas del mismo tono.

-Señora, yo no la aventé, estaba viendo pero usted tapa todo el pasillo, yo también quiero ver.- Le contesta la joven.

-Claro que me aventaste, eres una grosera, se dice COMPERMISO (repitiéndolo de manera lenta).-

-Sí, señora lo que usted diga.- Vuelve a responder la joven, pero esta vez seguida de su madre que le dice en voz alta y observando a la señora de blusa roja:

-No le hagas caso, hay personas que no tienen cultura, no vale la pena rebajarnos a su nivel.-

Después de estas palabras, la señora comienza a gritar en toda la tienda que no por el hecho de usar ropa barata que parece cara adquieres cultura,y se pone frente a la joven levantando el pecho constantemente diciendo que aclaraban las cosas a golpes.

Y después de esto los brazos de su madre la arropan, haciendo un escudo ante los manotazos escurridizos que la atacaban.

-¿Usted porqué se mete?- Gritaba la señora.

-¿Cómo que porqué? Pues porque es mi hija y no voy a dejar que la lastime.-

-Ya le hablamos a la policía y si no se retiran se las van a llevar.- Interrumpe uno de los empleados de la tienda al ver el alboroto que estaban causando.

La señora "finta" como si se retirara del lugar y rápidamente intenta abofetear a la adolescente, aclarándole que la iba a esperar afuera.

La joven empezó a llorar y su madre la abrazó fuertemente, ¡eso! Eso es Navidad en el 2010, no hay mejor forma de celebrarlo que proyectando lo que vivimos todo el año. ¿Cuáles pinches gorros rojos en México? ¿Ya se olvidaron que están de moda los pasamontañas? .....

Aunque creo que México todo el año de ha vestido de ¡Rojo!


24 nov. 2010

Ganaremos la batalla


Pudiera culpar a cada uno de los rayos de sol que penetraban los poros de su piel día con día. Quizás a sus padres por obligarlo a trabajar arduas jornadas bajo el intenso calor. Se llevaría parte de esto el presidente en turno por no buscar mejorar el desarrollo social y ofrecer empleos dignos a su país. ¿Y porqué no? hasta el mismo Dios por crear algo tan hermoso, inmenso pero dañino.

La verdad es que cuando el cáncer llega a tu padre, no puedes culpar nadie y si alguien o algo fuera responsable de ello es imposible que cambien lo sucedido, esas células ya están en su cuerpo y no puedes regresar al pasado, necesitas inmediatamente pensar en el presente en valorar cada minuto y añorar con fuerzas que exista un futuro.

Resultaba cotidiano hablar sobre las personas de nuestro entorno social que padecían o padecen esta enfermedad, pero, cuando llega a tu familia, tu mundo muta a blanco y negro, no importa nada, en tu cabeza sólo existen recuerdos, ideas de lo que puede pasar, o mejor dicho de aquello que nunca pueda pasar.

Los consejos jamás faltan, las recetas extrañas y algunas hasta asquerosas se vuelven parte de su dieta, las visitas al doctor son más comunes que a la abuela, pero aquello que se vuelve parte de tu día a día son las despedidas, los consejos que nos entrega a sus hijos, la lista de pendientes por hacer y el recordarnos cada momento lo mucho que nos quiere.

Pareciera una regla, la unión de todos los integrantes de la familia al vivir una situación así, pero siempre la cumplimos, estúpidamente siempre cambiamos cuando la muerte ronda a nuestra alrededor, intentamos recuperar el tiempo perdido no solo con él, sino con Dios, los domingos se los volvemos a dedicar.

Sin embargo lo que más se aprende, es la importancia de no perder ni un minuto para iniciar con los tratamientos, no creer que cáncer es sinónimo de muerte, pero sobretodo saber que con una célula de esperanza, es posible matar a todas las células cancerígenas.



22 ago. 2010

Viaje a Vallarta, pero no de vacaciones

La banda norteña, los carros del año, las mejores plebes las traigo a mi lado…. (8), grita o intenta cantar a media calle, con su franela en la mano detiene “la melodía” al ver unas descubiertas piernas debajo de una falda de estoperoles, saca la lengua “saboreando” cada paso de aquella joven.

Cruza la calle dando grandes zancadas, aprovechando sus grandes extremidades inferiores que se encuentran cubiertas por un oscuro pants, se siente en el filo de la banqueta, voltea a ver al hombre que está a su lado y con una gran sonrisa en el rostro le dice:

-Tío ¿qué cree? El otro día me fui a Vallarta.-

-¿Y eso?- le responde un hombre con cabello largo sujetado en una pequeña cola de caballo.

-No pues es que haz de cuenta que me fui a pedir dinero, me puse en un crucero y le hacía a la gente la señal de que tenía hambre, como diciendo necesito para comer, (antes de continuar se levanta para complementar su narración con ademanes entusiastas) y no mames wey saqué $1500 en un día (comienza a reírse con una gran cara de satisfacción); estoy pensando en irme a México para sacar más lana-

Y antes de seguir hablando su tío lo interrumpe:

-En México lo único que vas a ganar es una putiza.-

El joven sonríe se acomoda su gorro de lana de manera que no cubra su brillante arete de la oreja izquierda y se dirige hacia un camión repartidor gritando:

-Viene, viene Tectae, sales, por cierto al ratito espero tomarme una,(da dos palmadas a la caja de carga), vámonos.-

Y antes de permitir que el repartidor emprendiera su camino, se coloca a un lado de la ventana estirando el brazo y dejando la palma de su mano abierto, para no olvidar Vallarta…

26 jul. 2010

Ahora 140 palabras



Estaba a punto de comenzar una crónica, narrar lo sucedido en una obra de teatro, el inesperado desmayo del actor en plena escena, la llegada de la ambulancia, la sorpresa del público, la improvisación de los demás actores, e … inicié sesión en Twitter.

Reduje una historia (buena o mala, no lo sé) en 140 caracteres, sin darme cuenta combine opinión y hechos, decidí ignorar los detalles y plasmar lo básico, utilizar las palabras más cortas, porque “todo cabe en jarrito sabiéndolo acomodar”.

Extraño imaginar, escribir, soñar, y crear una gran sonrisa en mi rostro después de leer aquellas vagas ideas formando un gran texto (me refiero a volumen), obviamente la calidad no tiene nada que ver con cantidad, pero realmente necesito atiborrarme entre miles de palabras, elegir aquella que mejor describa las emociones…. 140 palabras y vamos por más.

30 jun. 2010

Ellos también tienen derecho al sueño americano

Fotografía: La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2009/11/03/fotos/028n1est-1.jpg

Mi tía, su prima, tu hermana, los papás de José, los abuelos de Carmen, sea en Miami, Texas, San Diego, Chicago o Minessota, es lo mismo, no están aquí, no podemos abrazarlos, únicamente nuestro oído tiene el placer de sentirlos a través de su voz, ellos desearían volver a poner un pie en esta tierra, sí, llena de baches pero suya, a caer en el hospital con síntomas de gastritis después de unos tacos con mucho chile, pasearían por las calles sin evitar comprar en ese pequeño puesto de nieves raspadas, duritos y fruta.

Nos hablan de su trabajo como camareros, intendentes, y con algo de suerte cajeros, las “pulgadas” que han crecido los niños, las libras que llevan menos con los tratamientos que han comprado, y de pronto hasta clases de inglés tenemos gratis, aún así después de terminar la llamada un sentimiento de tristeza e impotencia invade nuestro cuerpo, pensamos en “los malditos gringos” y lo que son capaz de hacer en contra de nosotros “los mexicanos”, porque como siempre nos creemos el ombligo del mundo.

Sin embargo para los estadounidenses cualquier hispano tiene el mismo significado: un ajeno a su nación, a sus ideales y además a su tono de piel, pero ¿cómo no pueden distinguir a los mexicanos? Sí, los del tequila, el mariachi ¿aún no? Somos los compatriotas del Chicharito, ¡¿No?! ¡Qué pinche falta de cultura, y ustedes que se creen muy chingones!

Sí, nos molesta ser generalizados como hispanos o latinos, y qué ¿a un hondureño no tiene porque molestarle que no lo diferenciemos de un guatemalteco o panameño?, son centroamericanos y punto, así eliminamos cualquier duda, los volvemos una masa y mandamos su identidad a la…. A la aduana más cercana.

Se les considera peligrosos por “su apariencia tan extraña”, hablan el mismo idioma pero resulta imposible entenderles, tienen más tatuajes que los pandilleros de la esquina y no son dignos de confianza, definitivo han de ser ladrones o asesinos.

El mexicano Jorge Bustamante, relator en derechos humanos para la ONU, claramente lo dice: "Hacemos a los centroamericanos violaciones de sus derechos humanos iguales o peores a los que les hacen a los mexicanos en Estados Unidos."

Además la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha dedicado numerosas recomendaciones en pro de los migrantes centroamericanos, un ejemplo de ello es la pequeña investigación que realizó de septiembre de 2008 a enero de 2009, en donde se encontraron 9758 migrantes centroamericanos que habían sido secuestrados por mexicanos.

Y sí tal vez México haya dado un gran paso al crear las distintas Estaciones Migratorias ubicadas a lo largo y ancho del país, no obstante varias investigaciones periodísticas han dejado al descubierto las espeluznantes condiciones en las que viven estos extranjeros, pues el propio Loret de Mola en un reportaje sobre el tema, señala que estar ahí es peor que cualquier cárcel mexicana, pasan nueve días sin bañarse, bajo un techo de lámina y una temperatura de 32 grados centígrados, entonces ¿así es cómo se trata a un migrante?

¿O realmente creemos que sí ellos son repatriados los nuestros tendrán más oportunidades de cumplir el sueño americano?, y ¿porqué el de un mexicano vale más que el de un salvadoreño, o nicaragüense, acaso tenemos más derecho que ellos sólo porque la geografía lo decidió?, o ¿simplemente lo que los gringos nos hacen los centroamericanos la pagan? No, nos equivoquemos no somos los embajadores de los sueños de los centroamericanos, Estados Unidos tiene sus propios consulados, ¿porqué querríamos hacer su trabajo? Detrás de cada migrante quedó una familia destrozada por su partida, como la nuestra, que sólo pide un poco de respeto hacia nuestros mexicanos que van tras un sueño, así qué ¿es fácil imaginar como podemos pagar esa petición o no?



4 mar. 2010

Mentí, pero no sé si el también



Sin dejarlo concluir, de manera automática las palabras memorizadas a través de los años salen rápidamente de mi boca: “no ahorita no traigo”, mi oído no presta suficiente atención para escuchar su voz, ni siquiera podría recordar con claridad la pregunta exacta, es imposible decir que hablé de manera robotizada pues enfaticé mi frase con un tono un tanto melodioso, hasta incliné la cabeza para dar una imagen de ternura, de vergüenza por no poder ayudarlo.

No le presto suficiente atención tal vez por la connotación que representa su vestimenta, ese saco con manchas de distintos sabores, su cierre en una altura no adecuada, la gorra a media cabeza mostrando una franja de diferente color dibujada por el sol, el olor que penetra la nariz de cualquiera y ocasiona gestos extraños en los rostros, todo ello en una persona, un hombre cabizbajo que se acerca de manera cautelosa.

En sus manos balancea una pequeña caja, creo que entre sus palabras alcancé a escuchar:”mi hijo”, toqué los bolsillos de mi pantalón para crear un personaje más real, él en cambio, de manera natural me regaló una sonrisa y dijo: “no se preocupe seño, ya será para la otra, que tenga buen día”, quedé paralizada durante un largo tiempo, no sé si fueron segundos o minutos, pero al regresar a la realidad e intentar modificar mi respuesta no logré encontrarlo.

Me arrepiento pero aún así, jamás podré saber realmente si llego a su casa, se arrodilló junto a la cama, y le pidió perdón a su hijo por no tener el dinero para comprarle sus medicinas al momento en el que le daba un fuerte abrazo, derramando lágrimas de desesperación, o simplemente noconsiguió dinero para su adicción a la cocaína, y sin perderse en el mundo de la drogadicción, su esposa se salvó de tener moretones al día siguiente.