3 feb. 2011

Azul y Rojo

Mi gama de colores ha sido duopolizada.

Al ingresar a la primaria, las primeras ideas que marcarían mi vida fueron que una pequña cruz al lado de números representaba sumar (en ese momento sólo una, dos, tres o cuatro cifras); un palito acostado significaba restar. Además de comenzar a formar mi vocabulario con palabras de dos o tres sílabas, (mamá por supuesto fue la primera), y sin duda la más clara, la idea de que los colores azul y rojo eran enemigos.

En mi escuela existía algo llamado Fiesta Atlética, un evento deportivo en el que los alumnos representativos del color azul competían contra aquellos que representaban al rojo.

Toda la escuela se volvía bicolor durante un mes, era una lucha de carteles, mantas, globos, etc… , todo aquello que fuera azul y rojo podía ser utilizado para “imponer”. Incluso se utilizaban personajes del momento para “declarar la guerra”, Bart estaba en contra de Marge, Stich y Lilo eran claros enemigos, pero todo ello terminaba un domingo en donde alguien se llevaba la copa gracias a sus actuaciones.

Viví nueve años esa experiencia, ahora no estoy ni en la primaria ni en la secundaria y mi vida está llena de azul y rojo, pero ahora son luces titilantes, me rodean patrullas, ambulancias, con esos focos enormes que llegan a mis pupilas y ocasionan que se cierren, que decidan no ver su entorno, pero aún así los oídos están alertas; sirenas, no creo que así cantaran las sirenas.

Sin embargo, algo ha cambiado, esos colores han dejado su intensa lucha para convertirse en un vínculo, México está rojo (como lo mencionaba en mi anterior post), se está bañando en sangre y todo a causa del inseparable azul, omitiré decir su referencia pues no me gusta hacer proselitismo político.